Es la pregunta que se hace todo el que está por comprar uno, y la que la publicidad no contesta. Juntamos lo que declara cada marca y lo que reportan los dueños — con la fuente al lado, porque no siempre coinciden.
Conviene separar dos cosas que suelen mezclarse. Para el mantenimiento habitual —filtros, pastillas, aceite, piezas de service— los repuestos están. Casi todas las marcas chinas tienen red oficial y stock local de esos ítems, y ahí no es donde aparecen los problemas.
El riesgo está en las piezas que no son de mantenimiento: llantas, ópticas, vidrios, sensores y electrónica. Son las que se necesitan después de un choque o un robo, casi todas se importan, y ahí las esperas van de semanas a meses. Dicho de otro modo: el problema no aparece en el service, aparece el día que tenés un siniestro.
Esto es lo que cada marca o su importador declaró públicamente. No es una medición independiente —no existe una— pero sí permite ver algo útil: quién se anima a publicar un número y quién no.
| Marca | Lo que declara |
| Jetour | 25 puntos de servicio en 11 provincias, más de 10.000 ítems en stock y alrededor de 98% de cumplimiento. Es la única que publica una tasa de cumplimiento. |
| JAC | Más de 20 talleres autorizados en el país y despacho diario de repuestos desde Buenos Aires, de forma continua desde 2018. |
| Forthing | 14 puntos de venta con taller propio (con objetivo de 25 en 2026) y tres contenedores completos de repuestos ya recibidos. Capacitó técnicos antes del lanzamiento comercial. |
| BAIC | Más de 30 puntos de servicio y un centro de distribución de unidades, repuestos y accesorios en Tortuguitas (logística compartida del Grupo Antelo con Haval, Changan y otras), con stock de seguridad en concesionarios. No publica cantidad de ítems ni plazos de entrega. |
| Chery | Opera con la red oficial del Grupo Corven y apoya su respaldo en 20 años de presencia en el mercado argentino. No publica cifras de stock. |
| BYD | Es la marca china de mayor volumen (4.789 unidades hasta abril de 2026) y opera como filial propia con varios puntos de venta. No publica cifras de stock de repuestos. |
Fuente: relevamiento de La Nación sobre la posventa de las marcas chinas (25/05/2026) ↗. Son declaraciones de las propias marcas, no verificaciones de terceros. Página actualizada el 31 de julio de 2026.
Jetour dice 10.000 ítems y 98%. JAC da una cadencia verificable (despacho diario). Forthing cuantifica en contenedores. Las otras tres describen infraestructura —cantidad de talleres, un depósito, una casa matriz— pero ningún número que se pueda contrastar después. Un depósito grande no dice cuántas piezas tiene adentro ni cuánto tarda en llegar la tuya. Cuando una marca elige publicar un número, se puede reclamar contra ese número; cuando no, no hay contra qué.
Del otro lado del mostrador los números son distintos. Estos casos están publicados en medios nacionales, no en foros anónimos:
Es tentador leer lo de arriba como «las marcas mienten». La explicación real es menos dramática y más útil, y son dos causas distintas que conviene no mezclar:
| 1. La escala del parque | Según Juan Cantarella, presidente de AFAC (la cámara de fabricantes de autopartes), el parque de vehículos chinos todavía es demasiado chico para que a los autopartistas locales les convenga producir piezas acá. Resultado: casi todo se importa, y un pedido puntual viaja desde Asia. No es mala voluntad de nadie — es volumen. |
| 2. La gestión local | El caso de los 33 correos apunta a otra cosa: pedidos sin trazabilidad, respuestas dilatadas y poca comunicación interna en la estructura del importador. Que la misma pieza llegue antes por correo desde China deja poco margen para culpar a la fábrica. El problema, ahí, era Buenos Aires y no Beijing. |
Por eso una marca puede tener razón cuando dice que tiene un centro de distribución y un dueño puede tener razón cuando dice que esperó dos meses: son dos cosas diferentes. La infraestructura existe; lo que falla es la pieza puntual que no estaba y el proceso para conseguirla.
Y esto también dice algo bueno: el problema es de escala y de procesos, no de calidad de fabricación. A medida que el parque crezca, es razonable esperar que mejore. La pregunta es si querés comprar antes o después de que eso pase.
Esto es gratis, lleva cinco minutos y vale más que cualquier folleto. Sirve para cualquier marca:
| 1. Pedí precio y plazo de dos piezas de choque | Un faro delantero y un paragolpes o el vidrio trasero del modelo exacto. No pidas filtros ni pastillas: esas siempre están y no miden nada. |
| 2. Pedilo por escrito | Por mail o WhatsApp, con el plazo estimado. Sirve de constancia y te dice cuán cómodo está el concesionario poniéndolo por escrito. |
| 3. Cronometrá la respuesta | Cuánto tardan en contestarte es parte del dato. Si antes de venderte el auto tardan tres días en cotizar un faro, es información sobre cómo va a ser después. |
| 4. Preguntá si la pieza está en el país | No es lo mismo «tenemos stock en Argentina» que «lo pedimos a fábrica». Preguntá exactamente eso y anotá la respuesta. |
| 5. Consultá a tu aseguradora | Preguntale cómo maneja la falta de repuestos para ese modelo. Varias compensan al asegurado cuando la pieza no está disponible, y conviene saberlo antes y no después del choque. |
Para el mantenimiento habitual, sí: filtros, pastillas, aceite y piezas de servicio están disponibles en la red oficial de casi todas las marcas. El problema aparece con las piezas que no son de mantenimiento: llantas, ópticas, vidrios, sensores y componentes electrónicos, que son justamente las que se necesitan tras un choque o un robo. Ahí las demoras van de semanas a meses porque casi todo se importa. Infobae documentó en julio de 2026 una espera de 120 días por el vidrio trasero de un SUV grande.
Por dos razones distintas que conviene no mezclar. La estructural: según Juan Cantarella, presidente de AFAC, el parque de vehículos chinos todavía es demasiado chico para que a los autopartistas locales les convenga fabricar piezas acá, así que casi todo se importa. Y la de gestión: hay casos documentados de pedidos mal trazados y respuestas dilatadas del importador local. En un caso publicado, un dueño necesitó 33 correos y casi dos meses de espera, y la misma pieza pedida directo a China por su cuenta llegó antes. El problema, en ese caso, no estaba en la fábrica.
No hay un ranking independiente, y conviene desconfiar de cualquiera que lo publique: lo único verificable es qué declara cada marca. Jetour es la que publica los datos más concretos: 25 puntos de servicio en 11 provincias, más de 10.000 ítems en stock y alrededor de 98% de cumplimiento. JAC declara más de 20 talleres y despacho diario desde Buenos Aires desde 2018. BAIC declara más de 30 puntos de servicio y un centro de distribución en Tortuguitas, pero no publica cantidad de ítems ni plazos. La diferencia entre declarar un número y no declararlo ya es información útil.
Según el relevamiento de Infobae de julio de 2026 y las aseguradoras consultadas, las demoras se concentran en llantas, ópticas, vidrios, sensores y componentes electrónicos, y en los kits de reparación de neumáticos de los autos que vienen sin rueda de auxilio. Es decir: las piezas de choque y de robo, no las de mantenimiento. Por eso el riesgo real no aparece en el service sino el día que tenés un siniestro.
Pedí por escrito al concesionario el precio y el plazo de entrega de dos piezas concretas del modelo que querés: un faro delantero y un paragolpes, o el vidrio trasero. Son piezas de choque, no de mantenimiento, así que miden lo que realmente importa. Fijate dos cosas: el plazo que te dan y cuánto tardan en contestarte. Si no te lo responden por escrito antes de que firmes, es poco probable que respondan mejor después. Consultá también a tu aseguradora cómo maneja la falta de repuestos, porque varias compensan cuando la pieza no está disponible.